Las penurias y desgracias del periodo Edo golpean frontalmente a dos muchachos que se encontrarán entonces desamparados. Se agarrarán con vigor al camino de la espada y blandirán el frío metal para salvar sus vidas de tan cruenta época. Así podríamos bosquejar Sidooh, una de las novedades editoriales de Ediciones Glénat para el XXVI Saló del Cómic de Barcelona.

Sidooh es una historieta que nos transporta como muchas otras al convulso periodo de declive y expiración del Shogunato Tokugawa o Bafuku Edo (1603-1867), en lo que históricamente sería el tercer y último shogunato que ostentara el poder de todo el Japón.
Fue un momento de cambiantes órdenes políticos, en el que la preponderancia social y el poder de los samuráis parecía desvanecerse por la inevitable modernización del país, las múltiples catástrofes naturales y la pujanza de los así llamados, Barcos Negros. Mientras en la sociedad, se experimentaba una enorme fricción entre conservadores y partidarios de los nuevos avances tecnológicos que traería el abrir las puertas del país a la cultura occidental.
En 1858, tres años después del gran terremoto de la Era Ansei (1854-1860), Shotaro y Gentaro Yokimura tomarán la senda de la espada, dos hermanos de 14 y 10 años, respectivamente. Los dos chicos, huérfanos de padre, verán como su madre enferma de una epidemia de cólera que está haciendo estragos en el archipiélago pacífico, les entrega en su lecho de muerte la espada de su difunto padre. Con el firme propósito de recoger el testigo de su progenitor y continuar su legado, los dos jóvenes parten decididos hacia la búsqueda de su supervivencia, en la que Shotaro se tornará como protector del cándido Gentaro. Además, será el impelente principal de sus andanzas en el despiadado tiempo que están a punto de explorar, encarándolo con tanto denuedo como ingenuidad.
El dibujo de Tsutomu Takahashi en Sidooh es claramente deudor de las obras clásicas del jidaigeki, aunque con el sello que le imprime ese estilo personal casi emborronado. Un trazo sobrio pero disperso, abundantes primeros planos, expresividad facial y unos fondos generalmente sencillos, son sus premisas fundamentales. Reforzando ese realismo duro que sin vacilar, el autor no duda en mostrar intensa y emocionalmente. Más allá de las evidentes y propias similitudes del género, se le ha comparado o equiparado equívocamente con la obra de un contemporáneo suyo como Hiroaki Samura y su La Espada del Inmortal.
Tsutomu Takahashi, abriéndose paso en España
Conocido básicamente en España por la publicación el pasado año de Sky High por Ediciones Glénat, Tsutomu Takahashi nació en Tokio el 20 de septiembre de 1965, responde también al sobrenombre de Ichigo Nekota, seudónimo con el que firmo por primera vez en Dead Flowers. Anteriormente, había comenzado su andadura en el panorama editorial con Jiraishin, el manga que le ha otorgado más popularidad y que desde 1992 hasta 1999, engrosaría las páginas de la Afternoon Magazine, de Kodansha, siendo recopilado posteriormente en 13 tomos. De 1999 en adelante crearía cómics como Alive!, Angel’s Share, Bakuon Rettou, Blue Heaven, Sky High, Sky High Karma, Sky High Shinshou y Tetsuwan Girl.
Un dato interesante a recordar es que Tsutomu Nihei (Noise, Lobezno: Snikt!, Biomega) trabajó como ayudante de Tsutomu Takahashi, de quien el primero heredó su típico diseño de personajes y parte de inspiración para Blame!.
via: animangaweb.com